El tema de
la farmacología es amplio y abarca el conocimiento de los orígenes, propiedades
físicas y químicas, compuestos, acciones fisiológicas, absorción, destino,
excreción y usos terapéuticos de los fármacos.
¿Qué es un fármaco?
Un fármaco
puede definirse, en términos generales, como algún agente químico que afecte al
protoplasma vivo, y pocas sustancias escaparían de su inclusión según esta
definición.
Los principios
generales proporciona las bases para estas definiciones, al explorar los
procesos de invención, desarrollo y regulación de fármacos, seguido por las
propiedades básicas de las interacciones entre los fármacos y los sistemas
biológicos; se tienen farmacodinámica, farmacocinética (incluidos
el transporte y el metabolismo de fármacos) y farmacogenómica, con una breve
incursión en la toxicidad y envenenamiento por fármacos.
Aunque los
organismos terrestres y marinos siguen siendo fuentes valiosas de compuestos
con diversas actividades farmacológicas, la invención de fármacos se inclinó más
hacia el uso de la química orgánica sintética, una disciplina que floreció
durante los últimos 150 años, comenzando en la industria de los colorantes.
La
colaboración de la farma
cología con la química, por un lado, y con la medicina
clínica, por el otro, ha sido el factor principal que contribuyó al tratamiento
eficaz de las enfermedades, en especial desde mediados del siglo xx.
Origen de los fármacos
Con la
excepción de unas pocas hormonas naturales (p. ej., la insulina), la mayoría de
los fármacos eran moléculas orgánicas pequeñas hasta que la tecnología de DNA
recombinante permitió la síntesis de proteínas por varios organismos
(bacterias, levaduras) y células de mamíferos.
El
descubrimiento de fármacos en el pasado a menudo se debía a las observaciones
casuales de los efectos de extractos de plantas o compuestos químicos
individuales en animales o humanos; el enfoque estratégico actual se basa más
en el cribado de alto rendimiento de bibliotecas que contienen cientos de miles
o, incluso, millones de compuestos, que se identifican por su capacidad para
interactuar con un blanco molecular específico o provocar una respuesta
biológica específica.

